
¿Casualidad o destino?
Nuestra historia.
Todo comenzó bajo el cielo de Barquisimeto un 14 de septiembre de 2017. Lo que parecía ser una simple invitación a una reunión entre conocidos, se transformó en la noche que cambiaría nuestros destinos. Entre cartas repartidas en una partida de King, la negativa rotunda de un tío y una escapada furtiva y llena de adrenalina hacia la discoteca, se encendió una chispa. Las palabras comenzaron a fluir esa madrugada y, desde entonces, el eco de esa primera conversación jamás se apagó.
Pero las grandes historias exigen grandes sacrificios. En 2018, la brújula de ella apuntó al sur: Ecuador la llamaba con promesas de un nuevo comienzo, y el regreso a Venezuela dejó de ser una opción para ella. El tiempo que llevábamos juntos era breve, y la encrucijada, abrumadora. Ante la distancia y la incertidumbre, él tomó la decisión más valiente: dejar atrás su hogar, su vida y sus certezas para arriesgarlo todo por lo nuestro. Porque rendirse y poner punto final a esta historia no era una opción.
Juntos, convertimos lo desconocido en nuestro hogar. Durante casi tres años forjamos nuestro camino en Ecuador, aprendiendo a ser refugio el uno para el otro. Nuestro viaje continuó cruzando montañas, llevándonos a Medellín en 2021 y, finalmente, a plantar raíces en Cúcuta en 2022.
Nueve años exactos después de esa primera madrugada, el 14 de septiembre de 2026 sellaremos nuestro compromiso ante la ley en un acto civil. Y el 26 de septiembre de 2026, a las afueras de la ciudad cobijados por la fresca brisa de Chinácota, nos encontraremos frente a ustedes para intercambiar nuestros votos y anillos. Celebrando así cada frontera cruzada, cada prueba superada y el inicio del capítulo más hermoso y emocionante de nuestra aventura.